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Martes, 10 de mayo del 2005

Lo que mi madre dice.

Mi madre dice que nosotros, sus hijos, ya les caímos mal, porque yo, en particular –dice– cada año le regalo un BMW, un porche o una limusina bien equipada, pero siempre todos, del mismo color. Ver tanto azul en la cochera le aburre, y dice que este año preferiría que le regalará un coche de otro color (de perdida uno negro o amarillo) Ella sueña con un bettle pero no ¡Por Dios! Un bettle es demasiado barato.

Mi hermana Fabiola (la segunda de 3 hijos) –dice– es un poco más detallista, porque le regala una mansión cada año en un condominio diferente y todo, todo como mejor le parezca: si la mansión tienen un color blanco y este no es de su agrado puede pintarla a su gusto, puede pedirla con alberca o sin ella, con o sin campo de golf, etc. Dice también (y esto nos lo acaba de confesar apenas el día de ayer) que su consentida es ella, ya que no sólo le regala la mansión , sino también un globo aerostático o un jet para cuando quiera pueda viajar a la playa que entre los tres le compramos.

Por último, mi hermana Malena, la mayor, dice le guarda ciertos sentimientos que no puede sacar a relucir; eso de mandarla de viaje únicamente al continente europeo ya se le hizo costumbre, dice que ya no quiere ver a güeros hediondos y apestosos, que ella lo que quiere ver – explica– son a negritos crespos con taparrabos o ir a las pirámides de Egipto o mandarla a Chenalhó (ahí donde el 22 de Diciembre ocurrió lo que nunca debió de ocurrir) para conocer algo de la cultura indígena mexicana (porque ella es de la Argentina), o ya por lo menos, mandarla lejos muy lejos (¿A dónde? Ni ella sabe) para olvidarse que sus ingratos hijos tienen mucho dinero y la quieren mucho.

Mi madre nos confiesa muy abiertamente que mejor ya no quiere nada, que no quiere coches, ni mansiones, ni viajes, ni soñar siquiera, porque si, a ella le gusta imaginar y soñar mucho, le divierte hacerlo, porque no puede evitar reírse cuando se imagina todas estas cosas.

Lo que ella en verdad desea son sólo 4 metros de tela para hacerse 2 trajes harto presentables y bonitos. Si hay dinero –dice– hagamos el gran favor de comprársela y si no, no nos preocupemos que ella espera paciente a que el calendario marque el numero 15 y que por el momento hagamos de cuenta que hoy no se celebra nada y que nos demos a la idea que el 15 es el día esperado. Porque ella sabe muy perfectamente que ahora, ninguno de sus ingratos hijos tiene dinero.

Mi madre ahora ya no dice nada; está dormida, descansando y riendo muy enérgicamente porque de nuevo sueña con sus coches, sus mansiones, sus viajes y a sus hijos que son harto adinerados.

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Vos sabés que te quiero mucho y si mirás que ahora lloro es porque me da nostalgia no poderte comprar lo que vos deseás. Vos decís que te basta con que te queramos y que no necesariamente tiene que ser este día para comprarte algo. Trabajás mucho por mí, por vos, por ellas y por aquellos y yo te lo agradezco bastante.

Miércoles, 04 de mayo del 2005

Confesiones II

- Sigues igual de delgado de cómo te vi la última vez. ¿Haces mucho ejercicio?

- Antes, ahora ya no. Lo abandoné hace como un mes. Mucha haraganería de mi parte.

- Pero que bueno que te mantienes. Te ves bien.

- Uhm, gracias.

- ¿Fue difícil tomar esa decisión?

- Si, ya ve que uno está acostumbrado a comer cuanta cosa le pongan encima y dejarlo así por así, siempre es difícil.

- Claro ¿Y que te dio?

- Pues ya ve, estando gordito se está propenso a muchas enfermedades, en especial las del corazón.

- Ah mira, ya empiezo a entender. ¿Las chicas no te hacían caso entonces?.

- No que va, me refiero a que padecía de taquicardia.

- ...

- ...

Domingo, 17 de abril del 2005

¿Qué puede pasar?

Desperté con un dolor insoportable en la pierna izquierda, no pude dormir ya, intentaba cerrar los ojos y entrar en un estado de calma emocional, pero no pude, me volteaba de un lado a otro de la cama con las esperanzas de olvidarme que el sueño ya se había ido; despertar ya sin frío y sin miedo con ganas de hacer todo y dejar ese ‘todo’ a medias, cansarme de la cama y levantarme otra vez tranquilo.
Imposible, cuando el sueño se va así por así es difícil que regrese de nuevo...

El frío era tremendo y tenia que bañarme, no quería pero había que hacerlo, el trabajo otra vez me esperaba en el mismo lugar con un puro en la boca y una botella de refresco del día anterior que estaba por terminarse.

Pienso en el hoy y en el ayer, en el todo y el nada, en la despedida de Elva del cyber café, en que tan malo y cierto es tomar más de 2 litros de agua al día, en mi casi exclusión ante la sociedad por inclinarme hacía el vegetarianismo (Les creo, pero no me interesa), en el pago de mi ex-empleo, en Claudia y en el reingreso al trabajo semanal del cyber café, (Por Salud e integridad física voy a ceder el puesto sabatino-vespertino; es mejor así).

El caballo mata a la torre, el alfil mata al caballo, la reina mata el alfil, ¿el rey mata a la reina? ¿Y el peón? Mata al rey. Piedra, papel o peón, piedra papel o peón... el peón es Rey.

No sé que pueda suceder mañana o dentro de un momento y que bueno, no quiero enterarme; sería trágico: Un futuro premeditado, un pasado olvidado y un presente alejándose rápidamente.

Miércoles, 13 de abril del 2005

Un algo

Trato de olvidarme absolutamente de todo lo que ahora pasa por mi cabeza, la música es una buena opción pero eso definitivamente no sirve. Hay un algo que da vueltas en mi cabeza desde hace tiempo, un algo que me esta desesperando, es grave, tan grave que a veces puedo dormir de tanto pensar.

Me detengo, pienso, asimilo, soluciono y al querer dar el siguiente paso ya no puedo porque algo me detiene, pero ¿Qué es?, qué es algo que me dice ¡ya no sigas, basta, no lo hagas!; es inútil seguir ya, mis pies ya no responden y mi cerebro ya no acata ordenes, se transforma y regresa a donde estaba.

Esperar a que ese algo suceda sin previo aviso, resignarse a ya no estar en el mismo lugar y en el mismo tiempo ¿Es posible?, a ya no dormir poco y pensar mucho a dejar a un lado todo lo que me detiene y empezar de nuevo… esperar.

-Aunque claro, el infinito no existe- decía Joel observándonos cuidadosamente. Equivocado, pero seguro, eso a cualquiera lo hace dudar, hay que llevarlo a la práctica.

Sábado, 09 de abril del 2005

Solo.

Estoy sólo. A veces la soledad cae tan bien que se disfruta. No quiero cruzar la puerta porque no quiero encontrar a nadie. Mi sombra es una buena compañía y además una buena consejera. -No temas, estas bien así.

Hoy escucho el sonido del silencio, no es tan incomodo como pensaba, al contrario es sutil como todas las cosas que ahora me rodean: nadie dice nada, nada hace nada. La luz, !Oh si la luz¡, más tenue y menos ruidosa que otras veces. -No, no me lastimas no tengas miedo, hoy no voy a apagarte.

Decidí quedarme más tarde en el trabajo, tengo que terminar algunos cuantos formatos en Excel (20 para ser exactos) eso si, hay dinerito extra de por medio, eso es lo importante.

Si me viera desde lejos, un alma solitaria en tan grande espacio, agachando la cabeza y viendo de un lado a otro constantemente.

-¿Qué hará?- pensaría.

Escribo y me concentro para dar otra cifra en la calculadora, escribo y anoto resultados. Uno a uno es mejor, vamos lento, no hay prisa que la noche es larga.

Miércoles, 30 de marzo del 2005

Señora mía.

Señora mía, entiendo que lo que usted hizo no fue más que tratar de avisar cabalmente lo que escuchó o leyó de algún otro amable informante. Permítame agradézcole la información imprecisa y además tardía que me hizo llevar en esa que es su humilde casa.

*No pretendo llenarla de rosas rojas sin espinas, mucho menos aventarle tierra con pedazos de vidrios rotos. El esfuerzo hizo: caminar de su casa hasta la mía con el único propósito de llevar lo que hasta ese momento era una mala y chillante noticia. No le niego que cuando escuché sus palabras no supe que hacer, tal vez agarrarme la cabeza, alborotarme el pelo y quitarme los lentes para rascarme un ojo fue meramente Instinto o pura coincidencia. Nada estaba planeado, le confieso. Usted quería aparentar que también sentía ese dolor, que también se desparramaba como aquella agua en aquel cántaro a la orilla del río, que no podía contener el llanto y se le salían las lagrimas sin más no poder, pero le soy franco, todo ese vil teatrito nunca le creí, mire que decirme tajantemente que uno de mis familiares había dejado de existir, fue cruel, muy cruel de su parte, que el cáncer que tenia lo había terminado de matar esa misma mañana y que ya nada se podía hacer más que ir a darle cristiana sepultura en su lugar de origen, llorarlo y recordarlo sólo en las malditas fotografías. -No queda más.

La mente es débil señora mía, tratar de asimilar lo que me había informado fue difícil. Incrédulo - Pero si hace poco lo vi y estaba bien. Cierto señora mía, después de todos los puta madre que dije al recordarlo, abrí los ojos y dije Cierto, ya no está .

Usted señora mía, se sentó en el sillón y comenzó a contar la historia de sus niñas y de sus sobrinos, sonreía descaradamente y al final se fue diciendo Lo siento, tenía que suceder. Me dejo la boca amarga y el olor a tristeza en toda la casa, ni el perro, ni la araña del rincón de la cocina, ni la rata que sale por las noches por abajo del cilindro de gas se salvaron de llevar ese fétido olor. ¿Qué podía hacer? Empacar maletas e irle a llorar al muerto. Recordarlo y seguir llorando. - ¡A ganar Juan, te vas a ganar!

A punto de partir estaba señora mía y el teléfono sonó, - Están cobrando el mes que se debe- Pensé. Otro ya de los tantos pensamientos erróneos de esa tarde. Mi señora madre hablaba para informarme que ella estaba bien y que no me preocupase de nada porque el familiar que creía muerto no estaba muerto (conste que sólo yo sabía) sino grave y descansando (afortunadamente) en su cama.

Habiendo terminado esto señora mía, no crea en lo que anteriormente le dije*, que si lo mencioné fue sólo para que no dejara de leer lo que sentía:
La maldigo a usted señora de nadie, maldigo su boca y sus podridas palabras que me hicieron pasar un desagradable y funesto instante.

Lunes, 28 de marzo del 2005

Vuelta

Por mi parte esto de la semana santa se ha terminado. Es tiempo (necesario y obligatorio) de desempacar el fastidioso traje arrugado y maltrecho de la rutina cotidiana para ponérmelo tranquilamente mientras sonrío al espejo. (Es tan cursi verdaderamente. Si usted me viera no podría evitar burlarse).

No había querido hacer casi nada durante toda la semana pasada porque quería descansar, no lo logré del todo pero valió la pena. Las vacaciones del trabajo terminaron (¡Oh desgracia!), tengo que empezar a realizar trabajos relacionados con la escuela: programar, hacer una encuesta, programar y... programar.

Es difícil dejar la vida fácil y bonita pero es mucho más difícil aún darse cuenta que de aquí en adelante todo va a estar tan monótono como siempre, levantarse temprano, acostarse (algunos como yo, no duermen) temprano, quebrarse literalmente la cabeza, arrancarse hartos cabellos y hacer cada vez más pequeño (eso dicen algunos) el cerebro/ceso/ masa encefálica.

Acontecimientos dignos y no tan dignos de relatar, los hay, pero por hoy es todo porque ya es momento de comenzar a chambear.

Viernes, 18 de marzo del 2005

Acción.

Sólo viviendo absurdamente se podría romper alguna vez este absurdo infinito
Cortázar*


No pienses demasiado en lo que vas a escribir, después tu cabeza comienza a dar vueltas, te enredas y al final te estresas, mejor deja que todo fluya, no te detengas y hazlo como debería de ser, o simplemente hazlo Just do it…

Hay cosas que me hacen pensar seriamente, cosas que aun no entiendo, cosas serías con su toque sutil y gracioso. ¿Qué tal si todo esto fuera uno de esos reality shows tan famosos? Bonito yo, siendo observado por 1 millón (o más) de personas pegadas a un monitor día y noche, viendo pacientemente a un tipo de playera gris y pantalones sucios escribiendo algo que aun no pueden leer porque la cámara esta muy lejos o simplemente porque esta muy oscuro. Inútil esto. Todo siendo manejado de principio a fin por algunas centenas de cámaras en todos lados, siguiendo paso a paso cada movimiento (en el baño no por favor). ”Esto nunca fue real entonces” Decía Jim Carrey casi al final de la pelicula. Absurdo completamente, muy absurdo.
¿Tú no eres Dios verdad? Maldito director de cámaras. Me adapto a ambientes porque así lo dispone “La luz por acá por favor, hoy quiero que sea de día y en 1 hora quiero que sea de noche” Raro.
A fin de cuentas en eso venimos a caer. Yo afirmo que esta es mi vida y nadie la controla (hoy lo afirmo mañana tal vez ya no). Un día caminar tranquilamente, sin preocupaciones y de repente ¡pas! Una barrera de concreto pintada con diferentes colores y formas ¡Vaya, una escenografía! ¿Por qué nunca había caminado por acá?¿Esto no es real verdad señor director? Dígame, ¿en donde están las cámaras que nunca las vi? ¿Los micrófonos? ¿En donde está usted? ¿Mi familia, siempre fue esa? ¿Esto es real? ¿Usted es el Dios que muchos adoran? ¿Por qué no sabía de esto? Conteste por favor…
Complicado pensar.

“¿Ven como apoyo mi mandíbula en el brazo? ¡Hola! Saludos a todos ustedes. George Orwell escribió 1984. Platiqué todo el camino con Sandra. No fui a la fiesta, estoy cansado” Todos lo saben.

Señor director ¿Esto cuando va a terminar?
Sé que usted lee lo que escribo, sé que sabe lo que ya sé (Difícil de comprender) ¿Me puedo ir ya? Estoy cansado de estar en esto.
La luna no es lo que yo creía, la luna es su estudio de producción, por eso brilla, y cuando no la hay, es porque descansan y dejan todo en automático “Autodidactas no son, tiene que buscarle”.
¿El sol? Permítame soltar al menos una ultima carcajada burlona antes de que me retire ¡Ja! Una lámpara para ahuyentar a los mirones (o curiosos para que no suene tan feo), eso es el sol, hoy me di cuenta y no me lo puede negar.

Conseguí uno de esos lentes opacos (caros por cierto) y pude ver “el sol”. Colocarme los lentes no fue difícil señor (¿O tal vez joven?) lo difícil fue aceptar que lo que veía era real. Para la próxima, cuando alguien caiga en su jueguito sin querer/pensar, por favor bajen las cortinas y cierren bien las puertas porque es gracioso ver a gente deambulando en calzoncillos con una taza de café en mano ó haciendo el amor a tempranas horas de la mañana ó haciendo movimientos extraños y graciosos (¿yoga?) en su puesto de trabajo.

Esto no es personal, sé que me desvié un poco del tema, bueno, algo, esta bien, mucho, pero quería compartirlo con los demás para que rieran conmigo.

Después de 19 años se siente tan bien darse cuenta que nada fue verdad y que en pocos segundos estaré abriendo la puerta de salida y mi padre va a estar vivo, mi madre va a estar feliz, mi perro no va a estar viejo y esto, lo de ahora, lo de ayer, lo de hace un mes se va a desechar.
“- Juan de diablo, Juanito, por favor me puedes guardar el archivo en el disquete?
–Con todo gusto doña Sari ¿Se acuerda del nombre del archivo?”

Nada dije, ni siquiera eso.

Bien señor director, creo que es tiempo de partir, he encontrado por fin la puerta de salida ¿Exit quiere decir salida supongo? Bien, estoy en lo correcto. Ya ve, es tan fácil, ahora ya no voy a ser el actor porque ahora que lo sé todo ya no quiero.

“La joroba esta en que la naturalidad y la realidad se vuelven no se sabe porque enigmas, hay una hora en que lo natural suena espantosamente a falso (…) Descubro nuevos mundos, simultáneos y ajenos, cada vez sospecho más que estar de acuerdo es la peor de las ilusiones” *

La realidad es donde cada quien quiere permanecer. Yo me voy señor director, vamonos todos.

Viernes, 11 de marzo del 2005

Confesiones

-Bernavé, Ayer no se porqué soñé contigo.

-¿Ah si? Que interesante. ¿Qué soñaste?.

-Mmmm...Fue un sueño húmedo.

-¿Sueño húmedo?, Ah caray... (¿Tan deseado soy?) Entonces no me digas (dime, dime, dime...)

-Es mejor

- … (¡Carajo!)

Sábado, 05 de marzo del 2005

El inconforme.

Por este humilde medio, permítome saludarlo muy cordialmente a usted, el del papel en mano que lee atentamente estas enredadas, pero por mucho aferradas e inconformes líneas.

Ayer con hora aproximada de las 11:50 de la noche, 3 jóvenes salían a disfrutar el comienzo de su fin de semana para olvidarse tan sólo por un
momento de las penas, pesares, obligaciones laborales y estudiantiles (el estrés en toda la extensión de la palabra) que la semana les había amontonado.

Todo transcurría tan normal que no había necesidad de ver si la otra cara de la moneda era la más limpia y la más brillante, todo era tan fácil de comprender y digerir que no existía la necesidad de comprar otro mundo y tragarlo de un sólo bocado, hasta que, desgraciadamente y por culpa de los mal informados fuimos arremetidos violentamente por un grupo de pseudopolicías en las instalaciones de X bar con el único, vil y ufano pretexto de haberse cometido una falta grave ante la sociedad: Tratar de robar (o robar) un coche. (Cabe mencionar que al principio no tenían ni la menor idea del porque de nuestro detenimiento)

La inconveniencia mostrada ante nosotros, los afectados se dejo notar, ya que no existían pruebas fidedignas para levantar tal acusación.
Desde el comienzo y fin del penoso altercado los pseudopolicías se mostraron prepotentes (no hay vuelta de hoja, ni para atrás, ni para delante) y nunca hubieron respuestas lógicas al preguntarles del porqué de la detención.

Fuimos ultrajados, ya que nuestros derechos como ciudadanos nunca fueron respetados; nuestra dignidad fue arrebatada y tirada a la basura sin razón alguna. Fuimos parte de algo que nunca sucedió y fuimos comidos minuto a minutos por las miradas fijas de los transeúntes.

¿Quién nos devuelve nuestra dignidad ahora? ¿Qué pasó con el Comitán de hace algunos años? Porque ahora Comitán, desgraciadamente es una replica exacta de lo que se conoce como inseguridad, desigualdad, corrupción. ¿En que hemos fallado? Este entorno es parte de un círculo vicioso que se terminó de cerrar el día 1ero de Enero del 2005; un circulo muy difícil de romper y que cada vez se vuelve más doble y más duro.

No quiero un pueblo como el de ahora (lo siento querido pueblo). No quiero salir a la calle y tener miedo (preferible mejor no salir), no queremos un simple "discúlpennos” por parte de los supuestos policias que eso no justifica la acción, exijo justicia y la exijo YA, que quiero verle el rostro, porque aun no le conozco.

(...)

Cuando existe una verdadera necesidad, los pseudopolicías nunca están presentes, cuando se escucha de muertes y violaciones, los pseudopolicías se lavan las manos, cuando el árbol es cortado de raíz y hecho pedacitos, los pseudopolicías tienen siempre señales de callos en las manos pero siempre las esconden, pero cuando quieren chingar sin razón, todos hablan, todos se amontonan y todos están presentes.

Saludos desde acá: desde las montañas de la numancia.

Domingo, 27 de febrero del 2005

Así de simple.

Hoy es uno de esos días raros en que me empiezan a temblar las manos y mi corazón palpita más rápido que de lo normal. Esto sucede generalmente cuando no me siento ni mal ni bien; no estoy mintiendo, sucede siempre cuando las cosas se me complican y no puedo hacer nada para remediarlo. A quien engaño, generalmente las cosas que hago, hice o quiero hacer se me complican más de lo que tenía planeado. No lo digo por algo en especial, simplemente me salió decirlo y se acabo. Punto final.

(...)

Como decir "hoy-no-me-siento-bien" sin que me raspe la garganta, es difícil porque la sensación siempre está y siempre se siente, sobre todo cuando sabes que te sientes mal pero no logras comprender el porqué.
La niña imprime sus hojas gustosamente con la tarea de historia que le han dejado sobre "la historia de su vida", la niña esta ansiosa por tocar las hojas y sentirse orgullosa de lo que escribió " Mi nombre es Carolina Noemí Morales Morales (...) Mi historia comienza cuando (...) Hasta el día de hoy me siento orgullosa de lo que he hecho". ¡Felicidades! Eres una más de los pocos que se sienten bien consigo mismo.

No digo que nunca me sienta bien, ni mucho menos que nunca sienta nada, pero a veces si, lo acepto, me siento tan desgraciado y tan hijo de puta que ni yo mismo me soporto.

"No hay porque sentirse así, si la vida es dulce y placentera. Sonríele a la vida que te lo da todo" dice siempre una compañera de clase, que mal no me cae, pero bien tampoco. Tan inocente ella. La sonrisas le dicen. La sonrisas que siempre se la pasa llorando. (¿Pero porque lloras si la vida te lo da todo, o no?)

Hoy simplemente fueron 10 vasos con agua y 8 visítas al baño para descargar lo mismo que había tomado (con algunas piedras de más que tenía en los riñones). La octava y definitiva fue para verme atentamente en el 'gran espejo' y preguntarme ¿Eres tu, (Sos vos, como decimos acá), eres el mismo de la mañana, eres el mismo de ayer y el de hace 19 años? Mírate, pero mírate bien, que yo creo que no, has cambiado el tiempo, y no el te ha cambiado a ti, lo has transformado y le has quitado pedazos de su alma; lo has destruido y ahora quieres recuperarlo. No es fácil, sécate las manos y sal a enfrentar el mundo y a esta que es la realidad.

Heme ahora aquí parado como si nada hubiera pasado, atendiendo con una sonrisa forzada y preguntando: "¿Disculpe, tiene los 50 centavos?"

Miércoles, 16 de febrero del 2005

Pesares que desesperan.

Caminaba apresuradamente porque no me sentía del todo bien, aventé cuanto bote encontraba en el camino y mentaba madres sin que nadie me escuchara. El viento soplaba fuerte y mi pelo se revolvía en mi cara, me picaba los ojos y daba unos cuantos golpecitos en mi mejilla.

No me atrevía a levantar la vista porque no quería ver el mundo, no quería ver como se iba desmoronando poco a poco; solo veía tierra (o pedazos de cielo que caían pulverizados), cristales rotos regados a media calle y una línea blanca que tal vez hacia señal de donde comenzaba o terminaba la calle ó quizás era una línea para un sólo estúpido (como yo) que creía que con ella podía llegar y formar su destino con sólo caminar y seguirla.

‘¡Asiste! Noche de fiesta…’ se alcanzaba a leer en el papel casi destrozado que colgaba en la señal de transito a la orilla de la calle: ‘Entronque a 200 metros’.

En el trayecto del camino una corcholata animaba a una lata de cerveza por un desamor vivido, una cajetilla de cigarrillos camells tirada al filo de la calle esperando pronto su muerte por enfisema pulmonar, dos tristes y románticos novios tomados de la mano esperando impacientemente el microbús: ‘Mi amor tápame del sol que me lastima’, y un anuncio grandote, grandote (la mercadotecnia nos invade) de la tan famosa coca-cola con un mensaje subliminal que aun no termino de comprender.

El chicle de menta que mascaba para quitarme el mal sabor de boca quedó tirado a medio camino, dos o tres mascadas y el chicle se convierte en liga. (Amorfo y solitario ¡pinche chicle!)
Mientras me alejaba del tormento me daba cuenta que lo que hacia, pensaba y decía era inútil, nada podía remediar lo que otros ya habían creado.

- 4 estructuras de concreto no pueden darme lo que yo quiero, 4 estructuras encerradas en su propio cuerpo se están derrumbando por culpa de los insensatos y ambiciosos. Aquí y allá, nadie tiene la culpa, no soy yo, ni son ellos. Tengo que ocultar la mentira y darle la vuelta a la moneda…no voltees, las paredes se llenan de avaricia, mejor calla… y camina… deja que la línea blanca se termine cuando inicie el crucero, no te pierdas como lo hacen los demás que siempre hay una línea de diferente color que le sigue.

Sábado, 12 de febrero del 2005

A pesar de todo...

... esperaré.

A pesar de todo...


Dormiré por largo tiempo
en las faldas de la luna
y despertaré creyendo
que todo ha cambiado.

Domingo, 06 de febrero del 2005

De las experiencias

En el trabajo siempre es muy común que lleguen personas pidiendo dinero, por lo general son borrachos sobrios que exigen ebriedad que fastidian si no les das el preciado metal ó bien gente que cree que por su edad en ningún lado le dan trabajo sin antes haber preguntado.

A continuación me permito contarles dos anécdotas que sucedierón no
hace mucho tiempo:

Era una tarde como cualquier otra (soleada eso si) me encontraba en el
trabajo haciendo nada (porque en el trabajo lo que se hace es eso: nada. Hay que aceptarlo) y como el sol ya me pegaba de frente a la cara me vi en la necesidad de bajar el 'tapa sol' (no sé que nombre tenga en realidad, pero desde hoy lo bautizo así) y cerrar una de las 2 pestañas de la puerta de cristal (corrediza por cierto), cuando un señor me intercepta con su voz ronca a mitad del camino de regreso:

-será que no tiene usté una monedita que me regale, es que fíjese que no he comido en todo el día ...

y antes de voltear a decirle lo que siempre acostumbro termina:

...y no hay trabajo.

-Borracho, borracho pero no tonto- pensé.

Y como es costumbre, si no se les da una moneda se quedan parados viéndolo a uno con cara de 'tenme lastima, así que me dirigí hasta donde estaba él (hasta eso), le di una moneda y le dije:

-Pero que no se le haga costumbre por favor.

Siguió parado viéndome como si esperara más (equivocado estaba él ¿o tal vez yo?). Viendo él, que mi vista no hacia otra cosa más que ver el monitor decidió echar andar sus pies, no para seguir su camino sino para entrar al establecimiento ciberiano y mendigar con la clientela que ahí se encontraba con la misma excusa que momentos atrás me había dicho. Yo como buen pacifista que soy no omití palabra alguna para evitar problemas.

Habiendo terminado su proeza (y con una gran sonrisa de oreja a oreja) se dirigió lentamente hacía la puerta, me dio las gracias nuevamente y con el cinismo marcado en su rostro dijo:

-Será que no tiene usté otros dos pesitos más, es que no me alcanza.

-Mejor váyase antes de que lo saque.

(...)

Hoy precisamente (el precisamente es extra) con horario aproximado de las 2 con 25 minutos de la tarde se acercó un joven de edad avanzada (mejor conocido como viejito ó anciano) al establecimiento ciberiano a pararse y estirar la mano en señal de 'quiero dinero' con la excusa de estar enfermo y no tener dinero para comprar sus medicinas. (créanme querido lectores, la primera vez es justificable, pero 2 o 3 veces con lo mismo es inadmisible) Asentí con la cabeza para hacerlo entender que entrara, pero no lo hizo, así que me vi en la ne-ce-si-dad de tomar los centavos e írselos a dejar hasta donde él se encontraba. Habiendo dejado el dinero en sus propias manos y de regreso en mi puesto de trabajo, se dejo escuchar con un tono de voz alto (después de que no podía hablar) lo siguiente:

-¿Y sólo por esto se molesto venir hasta acá?

-¿Cómo?

-¿Sólo por esto fue? mejor no se hubiera molestado.

Lo único que este redactor hizo fue ir, recoger el dinero y jurar por su santa madre nunca volver a compadecerse del viejo cabrón.

Martes, 01 de febrero del 2005

Digamos

Digamos que hoy no quiero ser, ni mucho menos estar.
Digamos que no quiero oídos, ni mucho menos oír.
Digamos que no quiero aire, ni mucho menos respirar.
Digamos que no quiero comida, ni mucho menos comer.
Digamos que no quiero agua, ni mucho menos tomar.
Digamos que no quiero pasos, ni mucho menos andar.
Digamos que no quiero voz, ni mucho menos hablar.
Digamos que no quiero nada…

                                              ...mucho menos existir.

Miércoles, 26 de enero del 2005

Sistemas computacionales * vs filosofía y letras

Faltan aproximadamente 5 días para entrar de nuevo a clases. No sé si sentirme estupendamente bien, o estupendamente pésimo.

La mayoría de ustedes queridos lectores sabe que la carrera que estoy cursando* no me agrada del todo, es más, me atrevo a decir que terminó por agradarme el día que salimos de vacaciones.

Yo sé lo que están pensando, no hay necesidad de ser psíquico charlatán ó brujo hiervero mediocre para darse cuenta, pero las circunstancias (malditas circunstancias) son las que me obligan a permanecer allí: rodeado de números amorfos, caras alargadas y paredes estupidamente quietas.

Soportar 5 años de escuela forzada me va ser difícil, muy difícil, tal vez y con el tiempo le vaya tomando cariño y termine por gustarme (lo he pensado seriamente), pero, sinceramente no creo que eso suceda, las probabilidades son de 1 entre 1000000 (corríjanme si eso no es un millón por favor).

Estudiar algo que no me gusta es estupido, pero ¿Cómo solventar mis gastos a futuro si quiero estudiar la carrera que en verdad me gusta lejos de mi ciudá?...

...ese es el cochino problema.

Miércoles, 12 de enero del 2005

De los nuevos males.

Migraña [migraña]
1.- f. Jaqueca. (¡Oh si! Pinche diccionario)

Jaqueca [jaqueca]
1.- f. Dolor de cabeza intermitente que sólo ataca, por lo común, en un lado de ella.
2.- f. Dar una jaqueca, fastidiar, molestar a bla… bla… bla…


No cabe duda que un pequeño dolor de cabeza cualquiera lo supera, pero si ese pequeño dolor después se convierte en una odiosa migraña es muy difícil mantener la calma y controlar los impulsos.

(..)

Todo transcurría dentro de los parámetros normales de este su redactor, hasta que pasadas las 11 de la noche aproximadamente del día de ayer, un dolor inesperado en la parte frontal y temporal de la cabeza lo tumbó y lo revolcó en agonía incontrolable; era como si la cabeza de todo el lado derecho le estallara o se desvaneciera, como si el ojo se pudriera y el cerebro se secara. Un dolor que permaneció por cuatro largas horas hasta entrada la madrugada y que se desvaneció con una pastilla (tal vez dos o tres) y un sueño profundo… profundo… profundo.

Él nunca pensó que la migraña fuera tan traicionera, nunca creyó en su dolor aplicado y jamás, jamás de los jamases imaginó la desesperación y la angustia causada… hasta el día de ayer.

Aún no comprende como sucedió, fue tan repentino y duradero, tan doloroso, tan estresante, tan… difícil de asimilarlo.

Tomar un martillo, un clavo, martillar… ¡tas, tas, tas!, unas pinzas, unas tenazas, abrir el cráneo, ver el problema… solucionarlo.
Quitarse el ojo, meterlo en agua helada, entumirlo… cesar el dolor… eso es lo que uno piensa cuando eso sucede.

No hay razón, el dolor viene y va….

¿Cuál es la maldita causa? …

Miércoles, 05 de enero del 2005

En la terminal (el regreso)

Ya es de madrugada, me acompañan fielmente un vaso con café y 3 envolturas: 2 de azúcar y 1 de coffe matte. El banco en donde estoy sentado es muy cómodo, puedo (no se si deba, pero puedo) subir los pies en el soporte de fierro que tienen las patas para que no se doblen.

La terminal de autobuses queda exactamente frente a mis ojos, no estoy ahí porque no han abierto, mis ojos están sumamente rojos y siento que pesan cada vez que parpadeo. No he dormido nada por miedo a no despertar.

Desde aquí se dibuja la silueta de mi sombra en el cristal que separa la calle de la tienda (estas que nunca cierran en las gasolineras) una sombra borrosa, intangible pero verdadera.

Afuera hace un frío terrible, un frío que hasta los huesos duelen y piden piedad.El saco que últimamente me ha acompañado en mi corto andar, me protege un poco, pero no lo suficiente, ahora, ya está más descocido de la manga derecha que como estaba antes. Ya no puedo disimular que el hoyo existe porque ya es más visible y un poco más penoso. Mi chata lo puede todo, ella verá que puede hacer.

Una mujer de minifalda blanca con puntitos negros, chamarra celeste, medias negras y zapatos de tacón (Ella muy elegante y yo muy observador) Me ha regalado una sonrisa y ha entrado a comprar café a la tienda, ahora, ya está saliendo juntando su boca con la boca del vaso (me ha engañado. Infiel).

El cielo aún está oscuro, la terminal todavía está cerrada. Yo espero impaciente dando golpecitos sobre la mesa con el lapicero ¡tac, tac, tac!, observo a mi alrededor y no hay nada interesante, leo las letras que adornan el pequeño vaso de café y me doy cuenta que me han estafado: ‘Latte coffe, expresso ca-pu-cci-no’ dice claramente y yo lo que me he tomado ha sido un americano. Ahora ni que reclamar, el vaso está lleno, pero de restos de basura.

¿Heavy metal en la radio? Esto si es extraño pero sin duda muy agradable.
Mientras me aplano más las nalgas en el banco y me decido en comprar otro café o no (capuchino por favor): Espero, escribo y escucho.

Viernes, 31 de diciembre del 2004

31

No tengo ni la menor idea de cómo comenzar a escribir lo que tengo en mente y es que son tantas cosas que todo se enreda, se hace un nudo y después para desamarrarlo es muy difícil.

(...)

Hace ya largos, pero largos años atrás, cuando aún no comprendía el sentido de la vida, cuando no me bañaba por días aunque ya apestara, cuando le jalaba las trenzas a la niña que me gustaba, cuando lloraba sin temor por lo que dijeran los demás, cuando me reía de la gente, cuando me portaba mal, cuando exigía las cosas a sabiendas que no se podía...cuando apenas era un niño, tenia siempre la ilusión de que estas fechas llegaran pronto, porque las clases terminaban, porque me perdía y me olvidaba de todo que estuviera dentro de esta realidad y me adentraba al mundo de la fantasía:
Ahí donde existía un ser supremo -casi Dios, casi demonio- quién me traía juguetes con una simple carta con letras deformes y poco visibles, ahí donde existían árboles pintados de verde –naturales o artificiales- y decorados de un aspecto ridículo y vergonzoso, con estrellas doradas y bolas frágiles y sensibles de diferentes colores y tamaños, series de luces aparentando ser nieve intergaláctica alrededor del ya de por sí masacrado árbol, ahí donde me asomaba a la casita curiosa llena de un monte gris y verde a tocarle la cara al niño recostado y a ver cuantos animales a su alrededor eran de barro para quebrarlos y salir corriendo con la sonrisa de oreja a oreja, ahí donde me convenía portarme bien (aunque fuera 1 día o 2) para que el señor supremo, panzón y barbón me observara desde lejos (tal vez con su telescopio trepado arriba de una nube o tal vez sólo sentado frente al televisor comiendo botana) me llevara buenos regalos (¿dónde está la pinche moto que siempre te pedí para que me rompiera el hocico?), ahí donde comía hasta morir y me dormía hasta que el cuerpo aguantase... ahí en esa maldita y vana ilusión en donde por escasos 9 años me vieron la cara...

...Gracias madre, gracias por abrirme los ojos.

(...)

En este año de este mes precisamente me he dado cuenta que esto ya no me interesa, esto de acomodar el árbol, adornarlo, verlo, sentirlo, olerlo, ya no me llama la atención, ¿luces en la ventana de mi cuarto? No, ya no. ¿Reuniones familiares? Tal vez si, es el compromiso el que me llama ¿viejo-joven amargado y arrugado? Ni quien lo dude.

31 de Diciembre del 2004 tal vez el siguiente año ya este pensado diferente, este año se nos va de las manos.

Hoy a las 12 de la noche solo quiero comer mucha granola hasta reventar y tomar mucho jugo de naranja (no sé si eso sea normal). Usted disfrute su noche, siéntase cómodo y libre de hacer y comer lo que se le plazca, reciba el año nuevo con una sonrisa en el rostro y con muchos buenos deseos por delante.

Muy buenas noches.

Viernes, 24 de diciembre del 2004

En la terminal

Es muy difícil no tener papel donde escribir y sobre todo tinta de donde agarrar. Afortunadamente me he encontrado un pedazo de recibo y un lapicero casi muerto dentro de estas bolsas del saco azul descocido en la parte de la manga derecha.
Me encuentro sentado en una silla de acero roja (Un poco incomoda para variar), casi deforme. Bien un niño podría confundirla con algún juego mecánico nuevo y treparse a brincar o a esperar a que se mueva y finalmente darse cuenta que ese juego no sirve, poner una cara de enojado, patearla y salir corriendo a buscar otra cosa que en verdad le divierta.

(...)

La noche es eterna en este momento, postrado sobre este juego rojo estoy y postrado seguiré. La mayoría de la gente viene sola, no platica, sólo bosteza y pierde la mirada detrás del cristal, en donde con letras grandes se deja ver el anuncio de la terminal. Los ‘caballeros’ no hacen más que verle las piernas a la que hace el aseo, las ‘damas’ leen revistas, limpian al niño vomitado o se limpian las uñas.

He gastado 1 hora ya, faltan 10 para escuchar por el altavoz:
“Pasajeros con destino a... pasajeros con destino a...” y así una y otra vez, hasta que se den por bien servidos o se cansen.

Un café sería muy buena idea, pero no voy a ceder, miren que 10 pesos por un vaso de café es demasiado caro. Las ganas de comerme una ‘barra de frutas’ las voy a meter en la bolsa de mi pantalón sucio y después a la maleta para que nadie las vea, para que nadie se fije ni critique que mis ganas son eternamente demasiadas.

Me informaron que a las 4 o 5 de la mañana una señora se pone a vender arroz con leche afuera de la estación, por lo tanto mejor amarro mi vicio y espero.

Aquí hasta defecar u orinar tiene un precio, la mierda es dinero, mucho dinero... ¿Qué harán con ello?... puedo esperar también, estos cobradores no toda la noche van a estar sentados esperando a su presa para cobrarles la entrada, tienen que ceder y dormirse... después, puedo entrar.

Domingo, 19 de diciembre del 2004

La travesia

Ya las clases se han terminado por fin y es aquí cuando la mayoría de personas suelen abandonar sus hogares y disponerse a partir por lugares nunca imaginados por la mente humana -la casa de la abuela, ríos cercanos, y/o visitas a algún paradisíaco puerto- (lo de casi siempre)

Hoy por mi parte emigro por escasos 12 días a tierras ya antes visitadas por estos pies llenos de tristeza y melancolia.

Con respecto a escribir todo este tiempo, no prometo nada, pero esténse pendientes.


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