Lo que aquí ven es sólo el cascarón de lo que bien en un futuro podría ser una casa habitada por todos nosotros (Los lectores).
Siéntase cómodo. Los cuartos están del lado derecho, si quisiese pernoctar en uno de ellos, lo puede hacer, por mí no se preocupe, ya vendrán otros que pernoctarán en esta casa proviniendo de la misma manera que usted se fue.
Sillas desgraciadamente no tengo, pero hay demasiado suelo en donde acomodar sus posaderas, puede tomar el pedazo que más le agrade y observar el transcurrir casi cotidiano de esta que es nuestra nueva casa.
La comida no se sirve muy a menudo, pero cuando esto sucede créanme que deja un muy buen sabor de boca (no le niego que a veces se prepare de mal humor y se sirva fría). Por otro lado, si entra con los zapatos sucios, no se apure, eso después se puede limpiar, si viene mal vestido o mal peinado, no se fije, eso acá no interesa, todos son bienvenidos.
(...)
¿El baño? Oh perdón, que descuido el mío, se me olvidaba lo más importante... el baño es todo lo que representa esta humilde casa, podría ser esta pared blanca, completamente blanca, o aquel cuadro extraño colgado arriba de la puerta, o los cajones oscuros de mis recuerdos... porque aquí en donde hay huellas, olor a cigarrillos y un muy sutil olor a café, lo único que se hace es defecar ideas y no ponerles agua.
Bienvenidos sean.