Del olvido.
Me es imposible mantener en la cabeza las cosas que no quiero que se me olviden. Es parte (creo yo) de la preocupación que me da por que esas mismas cosas no se me olviden. El cerebro esta compuesto por una infinidad de neuronas que son la unidad funcional y estructural del sistema nervioso, estas nos ayudan/apoyan a actuar de una manera correcta y obviamente a pensar o al menos intentar pensar de una forma menos equívoca, pero a mi, esto de andar recordando las cosas no se me da en lo más mínimo, es un defecto que vengo jalando (no lo arrastro) desde hace ya unos cuantos años.
Con hora aproximada de las 8:15 de la noche (hace como 15 minutos) salí del cine con una sonrisa de oreja a oreja por la fabulosa película que acababa de ver, como es costumbre, siempre que estoy por cruzar la esquina suelo ver de lejos por última vez el titulo de la película en la gran cartelera que, apenas y se logra ver, y así verla nuevamente cuando llega en DVD en videos Montserrat (de lo mejorcito que hay en el pueblo). Mientras caminaba pensaba en lo bueno que habían tramado la historia (¿La locura se contagia?).
Un estudiante (¿O graduado?) de psicología ingresa a... (es increíble que hasta las palabras que se utilizan comúnmente se me olviden)... un manicomio para trabajar y a la vez estudiar el comportamiento de cada uno de los pacientes, los hay desde los más sanos (únicamente retenidos y engañados por los propios doctores por conveniencia monetaria) hasta los elevadamente violentos (los de alta seguridad), escondidos en el sótano por su obvia peligrosidad.
El estudiante (¿O graduado?) poco a poco se va dando cuenta que algunos locos no están tan locos y que muy probablemente los que se dicen estar sanos (doctores y colaboradores) no están tan sanos como lo parecen.
La película envuelve una serie de enigmas que te mantienen sentado en tu butaca hasta el final de esta. Eso si, un final muy inesperado.
No iba con esa idea en especifico, pero viendo que el aro 2 ya la habían quitado me resigne a entrar a verla.
Desgraciadamente al tratar de recordar nuevamente el titulo de la película era demasiado tarde; si, usted adivinó, se me olvidó completamente.
