Digamos ll
Digamos que el pasto es azul, aunque en realidad sea verde. Lo digamos sólo por el gusto de decir, imaginar e inventar las cosas.Digamos que mi cabeza está entre mis dedos y mis uñas son las que me dan la capacidad para pensar (la razón misma –que así sea desde hoy-).
Digamos: ‘Decir’ es la capacidad de pronunciar palabra aunque esta no traiga consigo ‘sentido común’. Entonces, digamos algo, lo que sea, pero lo digamos: La gallina negra que nació entre las plumas verdes del venado que no ha nacido, ha muerto por falta de cariño.
Digamos que al repetir constantemente la palabra ‘digamos’ esta pierde sentido (como sucede ahora). Digamos que no quiero seguir con lo mismo, que desconozco la palabra digamos, que desconozco los puntos, las comas y los acentos y que ahora sólo quiero decir: Santificado sea tu nombre.
Bernavé a secas| 01:17 | Comentarios (2)| Categoria: Desvariaciones